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Las pozas del Valle de Aísa

La belleza de su entorno y de la propia localidad de Aísa hacen aconsejable una visita en cualquier época del año. Pero con la llegada de la primavera, el municipio ofrece algunas de sus más hermosas estampas. Esta época es uno de los mejores momentos para realizar una excursión por el valle para disfrutar de sus pozas y ríos, aprovechando el recorrido que discurre paralelo al río Estarrún. Con el deshielo, las cascadas que se van formando a lo largo del cauce bajan plenas y ofrecen un bonito espectáculo de agua y la tierra se despierta llenando de flores las praderas.

Foto: Excursiones por Huesca

Así, podría proponerse una sencilla excursión que puede continuarse si el tiempo y las ganas lo piden. El primer tramo se puede hacer en coche, saliendo de nuestro propio alojamiento en dirección norte hasta que aparece un desvío que se adentra en la cabecera del valle. Sigue la pista asfaltada, por lo que puede continuarse en coche durante un tramo de unos 6 km, remontando el valle hasta el paraje de La Cleta, donde una verja impide la circulación. El coche puede dejarse en la zona de párquin y comenzar entonces a pie el recorrido hacia el puerto de Aísa.

A medida que progresamos por el Barranco de Igüer nos encontramos una sucesión de pequeñas cascadas y pozas que invitan a refrescarnos en los calurosos meses de verano.

Foto: Excursiones por Huesca
📍Excursión: Barranco de Iguer

Paseo circular por la cabecera del #ValledeAisa en el que pasaremos junto a las cascadas del barranco de Igüer, la surgencia del manantial de Rigüelo para terminar en las praderas de los Llanos de Napazal, con unas magnificas vistas durante todo el recorrido de los singulares e inconfundibles Mallos de Lecherín.La ruta se inicia al final de la carretera que recorre todo el valle de Aísa y que termina en el conocido como Parking de Rigüelo. El primer tramo es una pista con bastante pendiente que asciende junto al río Estarrún. Tras unos 15 minutos de ascensión alcanzamos el refugio de Saleras lugar donde confluyen los barrancos de Igüer y Estarrún y donde el valle se abre ante nosotros para mostrarnos los espectaculares Mallos de Lecherín.

Foto: Excursiones por Huesca

Pasado el refugio de Saleras tendremos que cruzar el Barranco de Igüer y nos dirigiremos en dirección noreste, tomando como referencia los Mallos de Lecherín hacia donde nos dirigiremos.  En suave ascensión alcanzamos la divisoria de aguas entre las cuencas del barranco de Igüer y Estarrún, para adentrarnos por un sendero que discurre a media ladera por la cuenca del barranco de Estarrún, hasta alcanzar las cascadas del Manatial de Rigüelo.

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