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Enamórate del Valle de Aísa, en otoño

¿Estáis buscando un destino diferente para hacer una escapada otoñal? Hoy os descubrimos varios rincones donde los colores y la luz os mostrarán paisajes únicos. Y es que el otoño es una estación ideal para hacer rutas por el valle de Aisa. ¡Tomad nota! Y si tenéis alguna duda, os podéis pasar por nuestro alojamiento y restaurante donde os daremos todas las indicaciones que necesitéis.

Barranco de Igüer-Fuentes de Rigüelo-Llanos de Nazapal 

Haciendo un paseo circular por la cabecera del Valle de Aisa, disfrutaremos de las  cascadas del barranco de Igüer, el Manantial de Rigüelo y acabaremos en los Llanos de  Nazapal, mientras disfrutamos de las espectaculares vistas de los singulares Mallos de  Lecherín.  

El inicio de esta ruta es en el conocido como Parking de Rigüelo, al final de la carretera  del valle de Aisa. En el primer tramo encontramos una pista con una fuerte pendiente  junto al río Estarrún. Quince minutos después, más o menos, alcanzamos el Refugio de  Saleras, donde confluyen los barrancos de Igüer y Estarrún. Allí se abre el valle y  tenemos unas impresionantes vistas a los Mallos de Lecherín. En la ruta nos  encontraremos una sucesión de pequeñas cascadas y pozas. 

Pasado el refugio, cruzaremos el Barranco de Igüer y, tomando como referencia los  Mallos de Lecharéin, nos encaminaremos hacia ellos en un ligero ascenso. Un sendero  por la ladera del Barranco del Estarron nos conducirá hasta las Cascadas de Rigüelo.  Continuamos la marcha hacia las faldas de los Mallos de Lecherín a través el sendero  GR-111 que viene de Canfranc y va hasta el refugio de Lizara. El sendero deja a  nuestras espaldas los Lecherines y tiene como destino el Barranco de Igüer nuevamente,  pasando por las sugerentes fuentes de Rigüelo. 

Seguimos por el GR-111 hasta llegar de nuevo a la divisoria de aguas entre los  barrancos de Igüer y Estarron, aunque a mayor altura. Descendemos el curso del  Barranco de Igüer, que discurre por las praderas de los Llanos de Nazapal. En la carretera entre Aisa y el parking de Rigüelo encontramos la Cascada del Sibiscal,  que fuera de verano presenta un buen caudal. Os recomendamos hacer una parada y  disfrutar de ella antes de llegar al final de esta ruta circular que tiene inicio y fin en el  mismo lugar.

Ruta circular por el hayedo de Abi 

No es de gran dificultad, de ahí que sea ideal para hacer con niños, salvo en  invierno, ya que habría que usar raquetas. 

Tiene una duración de entre 2 horas o 2 horas y media sin hacer paradas,  pero recomendamos hacerlas para deleitarse con el maravilloso paisaje.  

El hayedo de Abi se encuentra en la ladera este de la cabecera del valle de  Aisa, en una zona llamada Campo Supirón, y cercana al puerto del valle. En esta época del año, el hayedo ofrece una variedad de colores,  proyectados por la luz que pasa entre las hojas, dominado por el rojo plomizo, que da una sensación de bosque de cuento.  

A esta altura, el río Estarrún baja con fuerza. Este sendero ha sido  señalizado recientemente, por lo que, si estamos atentos, será muy sencillo  seguirlo. 

La ruta comienza en el área recreativa de Abi. En el ascenso cruzaremos el  río Estarrún por un puente peatonal de madera. Giraremos a la izquierda y  un sendero nos adentrará en el hayedo. Unos pocos metros más adelante  giraremos a la derecha para coger otro sendero que nos llevará a la plana de  Abi, cruzando el hayedo. 

El sendero sube con cierta pendiente hacia las cuevas de Abi, pequeñas  cuevas en las que es fácil ver buitres. Durante unos metros caminaremos  paralelos a la pared, para luego girar a la derecha y dirigirse a la plana de  Abi. Esta zona es un poco estrecha y resbaladiza. 

Para descender y seguir con el camino debemos fijarnos en las  señalizaciones que hay en la propia plana de Abi. Siguiéndolas, atravesaremos el barranco de Vistosla y accederemos a la pista que baja  desde la borda de Laña, en el cubilar de la Setella.  

Continuando por la pista nos encontraremos con otra pista forestal que baja  hacia el área recreativa de Abi. Giraremos a la derecha cogiendo la pista  hacia abajo, encontrando prados verdes y alguna que otra borda de piedra,  con unas vistas al valle increíbles. Cruzaremos más adelante el barranco de  Vistosla nuevamente, pero ahora por una parte más baja en la que se pueden  disfrutar de pequeñas pozas y cascadas. Nos adentraremos en el hayedo  caminando cómodamente por la pista hasta llegar de nuevo al punto de  partida de la ruta, el área recreativa de Abi. Un bonita y cómoda ruta para  disfrutar de los paisajes y de la naturaleza de nuestro maravilloso valle de  Aisa.

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