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Descubriendo el Pico Aspe desde Aísa

Quizá no es el más alto, pero tiene la suficiente personalidad y belleza para que sea una de las montañas imprescindible para subir en los Pirineos Oscenses.

Con sus 2645 metros de altitud, el Aspe es la cumbre principal que corona el hermoso y poco transitado Valle de Aísa. Pero lo mejor de todo es que es una ruta sin grandes complicaciones, aunque exigente.  Su ascensión te dejará sin palabras no sólo por las vistas, sino por los colores de los campos, caminos y arroyos que encontrarás hasta llegar a su cima.

Partiendo desde nuestro alojamiento, (habiendo cogido las fuerzas necesarias tras un descanso reparador y un desayuno de categoría), debes dirigirte hacia el aparcamiento de La Cleta.

Deberéis cruzar la valla y remontar la pista en un tramo que se encuentra hormigonada. A sólo unos metros, el valle se mostrará ante vosotros. Ahí daréis enseguida con el cartel de las principales rutas de la zona. Atentos al desvío hacia la derecha, es el que os llevará al Pico de la Garganta o Punta Esper, otros nombres con los que también se denomina a nuestro protagonista.

Una vez coronéis la cima, sabed que a vuestros pies se encuentran las estaciones de esquí de Candanchú y un poco más lejos Astún. ¿Y veis también la estación de Canfranc?  

La puedes realizar aunque no tengas grandes destrezas de escalada, pero la zona de Karts con grietas es de difícil progresión en especial por la parte alta, además de tener que echar las manos en algún tramo. ¡Cuidado porque la nieve puede durar hasta bien entrado el verano!

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